Cuando un colectivo supera a las autoridades

Cuando un colectivo supera a las autoridades
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Karen Kota / CAMPO MINADO / COLUMNA INVITADA

Hace unos días, el Colectivo Solecito, que busca desaparecidos entre los terrenos baldíos esparcidos por todo el territorio de Veracruz, dio a conocer las identificaciones oficiales y licencias que desde 2016 han encontrado en Colinas de Santa Fe y de las cuales las autoridades tenían conocimiento.

Durante más de tres años, estas credenciales han estado en un estante mientras los padres de las personas desaparecidas buscan a sus hijos sin guía o peor aún, sin saber por dónde seguir buscando.

Todo lo que es encontrado en las fosas es reportado a la fiscalía, según el Colectivo Solecito. Ellos llevaban registro con todos los hallazgos. Es aquí donde no se entiende el proceso.

Las autoridades estaban enteradas de la existencia de estas identificaciones y jamás lo dieron a conocer. ¿Qué hacía falta para que salieran a la luz? ¿Por qué no fue la Fiscalía la que informó de su existencia?Desde el punto de vista de los familiares que buscan, saber esto lo antes posible habría sido lo ideal.Y no es que Solecito tenga que rendir cuentas, pero las autoridades sí. ¿Estaban enterados de estos hallazgos? ¿Si lo estaban, por qué no lo develaron?Es verdad que una identificación no es prueba de que una persona ha sido asesinada y enterrada en una fosa, pero sí puede ser un indicio para que los que buscan tengan un hilo de donde jalar. De hecho, así fue como sucedió.

Unos días después de que se publicaron las identificaciones en el perfil de Facebook de Solecito, las personas comenzaron a reconocer los nombres, etiquetaban y comentaban en la publicación a familiares de las posibles víctimas.Algunos días después, cinco personas encontradas en Colinas de Santa Fe fueron identificadas y están en proceso de ser entregados a sus familiares.

De hecho, dos de los identificados eran buscados en Tamaulipas.Durante tres años el número de identificados en esa fosa, considerada la más grande en Latinoamérica, ha sido más que raquítico.

El proceso de identificación forense estaba atascado. A veces por no tener reactivo —químico que se utiliza para la comparación de ADN— y otras porque faltaban perfiles para comparar.

cómo los habría si algunos padres ni siquiera tienen un indicio por dónde comenzar a buscar?Y en esta crisis forense, solamente 19 personas fueron identificadas desde 2016. La mayoría de los 298 cráneos que fueron hallados en ese gran pedazo de tierra, miles de restos óseos y dentaduras, esperan todavía en un tráiler refrigerado perteneciente a la División Científica de la Policía Federal.

Columna publicada en el Diario Digital Contra Réplica

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